María Uharte y Eneko

Un proyecto de la asociación Religa para la Comparsa de Gigantes de Uharte

Un proyecto colectivo para Uharte

María Uharte y Eneko nacen de un proyecto impulsado por Religa para formar parte de la Comparsa de Gigantes de Uharte, pero su creación ha sido el resultado del trabajo y la colaboración de diferentes personas y colectivos del pueblo.

En el proyecto han participado distintos colectivos de Uharte, aportando ideas, trabajo y diferentes formas de entender lo que debían representar estos dos nuevos personajes.

También ha sido importante la participación de Fermin lorda carpintero, encargado de una parte fundamental de la construcción de los caballetes de los gigantes, Tania y su arte con las ropas, tanto en diseñarlas como confeccionarlas, Lyn Newell y Alexandra con los pinceles, y el apoyo incondicional de Laura… que junto con el resto de personas que han ido haciendo posible que el proyecto pudiera avanzar desde las primeras ideas hasta las figuras terminadas.

Y, de manera especialmente importante, el proyecto ha contado con el apoyo del Ayuntamiento de Uharte, que ha acompañado y respaldado esta iniciativa para que María Uharte y Eneko puedan incorporarse a la comparsa y formar parte de la vida cultural del municipio.

Desde Artesanía Leonor hemos aportado nuestra parte al proyecto desde el diseño y la creatividad, trabajando en el concepto de diferentes elementos de los personajes y desarrollando las cabezas, las manos y otros detalles mediante modelado e impresión 3D, para después integrarlos en la construcción completa de los gigantes.

Cada parte ha aportado algo diferente.

ReLiga puso en marcha la iniciativa y trabajó en el significado y el planteamiento de los personajes. Los diferentes colectivos y personas participantes aportaron su trabajo y conocimiento. El Ayuntamiento de Uharte hizo posible y apoyó el desarrollo del proyecto. La Comparsa aportó su experiencia y el lugar donde María Uharte y Eneko continuarán su historia.

Y entre todos, aquellas primeras ideas terminaron convirtiéndose en dos personajes reales.

Dos nuevos gigantes que no pertenecen solamente a quienes los han creado.

Pertenecen a Uharte.

Porque ese es también el sentido de este proyecto: que diferentes personas, diferentes oficios y diferentes historias puedan encontrarse y formar parte de algo común.

María Uharte y Eneko ya tienen su lugar dentro de la Comparsa de Gigantes de Uharte.

Dos personajes diferentes.

Dos historias.

Y una misma idea:

que cuando diferentes caminos se encuentran, no desaparece lo que había antes. Se crea algo nuevo.

María Uharte nace lejos de aquí.

Su historia la imaginamos como la de un río que nace fuera de Navarra y comienza su propio recorrido. Avanza, atraviesa otros lugares y, después de todo ese camino, llega a Navarra.

Pero María no llega para quedarse al margen.

Como un río que termina encontrándose con otro, se une a un río de Navarra y pasa a formar parte de él.

Ese encuentro es la esencia de María.

Es una mujer que viene de fuera, que trae consigo sus raíces, su historia y todo aquello que forma parte de su camino, pero que al llegar encuentra un lugar donde integrarse y construir una nueva historia.

No deja de ser quien era. Simplemente, ahora forma parte de algo nuevo.

Por eso el agua tiene tanta importancia en su identidad.

La gota de agua representa ese origen y ese recorrido. La rosa de los vientos habla del camino, de las direcciones y de todos esos lugares que pueden formar parte de una vida antes de llegar a un nuevo destino. La estrella y otros elementos del personaje completan esa simbología.

También quisimos llevar ese concepto a detalles más pequeños, incorporándolo a elementos como sus pendientes y otros componentes de su vestuario.

María Uharte representa así a todas esas personas que un día llegaron desde otro lugar y terminaron haciendo de Huarte su casa.

Eneko nace desde otra perspectiva.

Si María representa el camino de quien llega, Eneko representa a quien ya forma parte de ese nuevo lugar.

Su historia está relacionada con los niños y, especialmente, con los hijos de madres migrantes y con las nuevas generaciones que crecen en Huarte teniendo raíces familiares que pueden encontrarse en muchos lugares diferentes.

Por eso no queríamos que Eneko representara a un niño concreto.

Sus rasgos son deliberadamente neutros.

Eneko puede ser cualquier niño.

Puede tener unos padres nacidos aquí o una familia cuyas raíces estén a miles de kilómetros. Puede tener una historia familiar u otra. Lo importante es que, cuando crece, juega, estudia y vive en Huarte, forma parte de Huarte.

En su diseño aparecen también diferentes elementos simbólicos, como la costilla y la corona, integrados dentro de la imagen del personaje.

Eneko habla de infancia, pero también de futuro.

De los niños que crecen juntos independientemente de dónde procedan sus familias y de la generación que irá construyendo el Huarte del futuro.

María y Eneko cuentan dos momentos diferentes de una misma historia.

María es el camino.

Es la persona que llega desde otro lugar, que trae consigo su propia historia y que encuentra aquí un nuevo lugar al que pertenecer.

Eneko es la nueva generación.

Es el niño que ya crece formando parte de ese lugar, llevando consigo las diferentes historias y raíces de su familia.

Por eso los dos personajes están relacionados.

Como los ríos que se encuentran, cada uno trae su propio recorrido, pero desde ese momento continúan juntos.

No se trata de borrar los orígenes para adoptar otros.

Se trata de sumar historias.

Y esa es, en el fondo, la idea que hay detrás de María Uharte y Eneko: mostrar que un pueblo también se construye con las personas que ya estaban, con las que llegan y con las nuevas generaciones que vienen detrás.

Una de las partes principales de nuestra aportación fue convertir esas ideas en piezas reales.

Desde nuestro estudio desarrollamos las cabezas mediante modelado e impresión 3D, trabajando sobre las formas, las proporciones y los diferentes detalles hasta conseguir unas piezas que pudieran integrarse en el proyecto completo.

Pero el trabajo no terminaba en fabricar una cabeza.

Había que conseguir que una pieza creada mediante impresión 3D pudiera integrarse correctamente con el resto del gigante, tanto a nivel de proporciones como de formas y construcción.

Trabajamos para que las piezas pudieran acoplarse al conjunto del gigante, respetando su volumen y su estética y consiguiendo que el resultado final no pareciera una pieza independiente añadida posteriormente.

La tecnología nos permitió desarrollar formas y detalles con mucha libertad, pero después hubo que llevar todo ese trabajo al conjunto y conseguir que funcionara como un único personaje.

Lijado y pulido de las uniones

Este proyecto representa bastante bien nuestra manera de trabajar.

La impresión 3D es una herramienta que nos permite desarrollar ideas, probar formas, modificar diseños y fabricar piezas con una precisión que hace unos años habría sido mucho más complicada de conseguir.

Pero la impresión es solamente una parte del proceso.

Después llega el trabajo de preparación, corrección, lijado, repaso y acabado. Cada pieza necesita tiempo para convertirse en algo que pueda integrarse dentro de un proyecto mayor.

En María Uharte y Eneko, la impresión 3D nos permitió dar forma a una idea que había nacido mucho antes.

Porque lo importante no era que sus cabezas estuvieran hechas en 3D.

Lo importante era que esas cabezas, esas manos y esos detalles ayudaran a convertir en personajes reales las historias que había detrás de María y Eneko

Varios de los participantes del proyecto

María Uharte y Eneko son el resultado de un trabajo realizado entre varias partes.

Fundación ReLiga, la Comparsa de Gigantes de Huarte y Artesanía Leonor aportamos cada uno nuestra parte al proyecto: la historia y el significado que debían transmitir los personajes, el conocimiento de la comparsa y de su entorno, y nuestra experiencia en diseño, modelado, impresión 3D y acabado artesanal.

Ha sido un proceso de propuestas, conversaciones, cambios y decisiones hasta conseguir que aquellas primeras ideas terminaran convirtiéndose en dos personajes reales.

Y finalmente llegó el momento de verlos salir a la calle.

María Uharte y Eneko ya tienen su lugar dentro de la Comparsa de Gigantes de Huarte.

Dos personajes diferentes.

Dos historias.

Y una misma idea:

Cuando diferentes caminos se encuentran, no desaparece lo que había antes. Se crea algo nuevo.

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